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Máxima tensión: el vestuario del Barça teme una guerra del Atlético en la Champions

En el vestuario blaugrana sorprendió la agresividad colchonera en el duelo de Liga: van a ir con todo en el Camp Nou

Simeone: "No pudimos atacar como nos hubiese gustado"

Atlas News

L. Miguelsanz

L. Miguelsanz

Barça y Atlético se enfrentaron por cuarta vez esta temporada. Hasta el momento, partidos intensos, competidos y prácticamente sin incidentes hasta el choque de este fin de semana en el que saltaron chispas. En el vestuario blaugrana creen que el equipo colchonero elevó el tono con un once plagado de suplentes preparando el terreno para la batalla de la Champions. Temen una guerra que beneficiaría más a los rojiblancos si el árbitro no pone freno a un equipo acostumbrado a ir al máximo.

El Atlético prácticamente no se jugaba nada en el duelo liguero y Simeone ideó una estrategia de desgaste echando mano de futbolistas poco habituales e, incluso, jugadores del filial. Hasta ahí, todo normal. La novedad fue la dureza sobre el terreno de juego y las innumerables protestas y piques, que acabaron derivando hasta en una tangana entre futbolistas en la que tuvo que intervenir el árbitro. El Atlético preparaba el terreno para calentar el duelo de Champions.

Hasta Diego Simeone participó en el la 'performance' achuchando a los árbitros -un ayudante suyo fue expulsado- e increpando incluso a algún futbolista del Barça. De hecho, tuvo un incidente con Ferran Torres, que no fue a más por la rápida intervención de sus compañeros. La clara intención era provocar y sacar de sus casillas a los futbolistas del Barça.

En el vestuario blaugrana tienen claras dos cosas: la primera es que el Atlético va a ir al límite para intentar pasar la eliminatoria. Y va ser un choque de ida muy duro porque lo más probable es que los rojiblancos vengan a encerrarse y a realizar todo tipo de tretas para perder tiempo. Los jugadores tienen claro que debe imperar la calma y el fútbol. No entrar en provocaciones y jugar el máximo tiempo posible.

Y un segundo punto es que en el vestuario están plenamente convencidos de que se debe intentar dejar sentenciada o, al menos, encarrilada la eliminatoria en el partido de ida porque, de lo contrario, en el campo del Atlético puede pasar de todo. Preocupa también el estado del césped del Metropolitano, que volvió a estar en unas condiciones no aptas para el mejor juego blaugrana. Creen que hay argumentos futbolísticos evidentes para finiquitar el pase a semifinales en el Camp Nou, por lo que van a intentar marcar el máximo de goles posible.

Simeone ha preparado ya su estrategia de desgaste para estos 10 días. El primer episodio fue en el bronco partido que acabaron perdiendo por 1-2. Simeone dio descanso absoluto a hasta cuatro futbolistas indispensables en el proyecto rojiblanco y echó mano de la casta y la garra para aferrarse a un resultado positivo. Y estuvo a punto de lograrlo, aunque la dureza del equipo hizo que acabasen jugando con diez jugadores más de 50 minutos.

El entrenador rojiblanco quería desgastar al Barça en este primer envite y eso sí lo consiguió. Dos futbolistas acabaron tocados y varios terminaron el encuentro agotados, como fueron los casos de Dani Olmo y Joao Cancelo. Los llevó al límite físico para que el miércoles no estuviesen frescos.

El Barça es muy consciente de su superioridad y ganas de revancha por lo que sucedió en la eliminatoria copera. Un accidente en el feudo rojiblanco les dejó prácticamente fuera de la Copa y acabó con el sueño del triplete. La Champions son palabras mayores y no permite descuidos de ningún tipo, por lo que la mentalización va a ser clave para que nadie pierda la cabeza.

Flick va a salir con el once más ofensivo que pueda y esta vez sí, con referente de delantero centro, acompañando a Rashford y Lamine Yamal. Los dos extremos hicieron mucho daño al Atlético e, incluso, se vio a Simeone dar instrucciones a Lookman en el banquillo sobre lo que debía evitar. Todo lo estaba ensayando para la Champions y su gran obsesión es parar el juego por las bandas del Barça.