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Redención a medias: el Espanyol rasca un dulce empate en Sevilla gracias a San Dmitrovic

Los de Manolo González igualaron a cero frente al Real Betis y prolongaron a trece las jornadas sin ganar en 2026, pero esta vez con un punto con sabor más dulce que amargo y con Dmitrovic convertido en Santo

Resumen, goles y highlights del Real Betis 0 - 0 RCD Espanyol de la jornada 30 de LaLiga EA Sports / LALIGA

Marc Marín

Marc Marín

Un punto más cerca de la salvación. Esa es la conclusión que sacó el RCD Espanyol de La Cartuja tras empatar a cero frente al Real Betis. Los de Manolo González 'dulcificaron' de alguna forma su particular vía crucis en este 2026, alargado ya en 13 jornadas de penitencia pero con una sensación algo más positiva tras convertirse Dmitrovic en Santo en una auténtica exhibición en Sevilla.

Con la alineación que presentó Manolo parecía claro el plan de partido. Esperar atrás con las líneas juntas, robar y salir al contragolpe. Para ello metió en el once a un Pol Lozano de corte más defensivo que Terrats y a Roberto en punta, más veloz que Kike García. Lo primero funcionó, lo segundo no tanto.

San Dmitrovic

Insistió e insistió el técnico perico durante la semana en no cometer errores y defender correctamente el balón parado. De hecho, fue lo que más criticó Manolo de la última derrota frente al Getafe. Sin embargo, la primera gran ocasión del Betis llegó precisamente en un córner, rematado sin oposición por Llorente a las manos de Dmitrovic.

Fue solo un presagio de lo que iba a suceder en la primera mitad, en la que los de Pellegrini se toparon ante el muro serbio. Porque si al Espanyol le faltó 'punch' arriba, la fragilidad defensiva perica es un drama imposible de corregir. Tuvo suerte el cuadro catalán de que Dmitrovic se vistió con el traje de héroe en La Cartuja.

Primero le negó el gol a Ruibal con otra de sus intervenciones dignas de 'la parada del mes' que otorga LaLiga, en un remate a bocajarro del delantero verdiblanco. Y luego evitó el tanto de Altimira con una fenomenal estirada, en otra lamentable acción defensiva de los blanquiazules, inéditos en ataque.

Más allá de dos remates tímidos de Edu Expósito y Urko, los únicos chispazos pericos los protagonizó un imprevisible Ngonge, que parece jugar siempre un partido diferente al de sus compañeros y que cada vez que coge el balón pasan cosas en campo rival. Pero lo cogió más bien poco.

El larguero, aliado

No cambió mucho la idea de juego de Manolo en la segunda mitad. Solo Ngonge avisó, pero en fuera de juego. Mientras, Ruibal pensó en batir a Dmitrovic desde lejos. Pero tampoco. Su disparo hizo una parábola extraña pero lo terminó atrapando el meta perico.

Pellegrini, que no quería dejar escapar el partido ante un flojísimo Espanyol, esperó al primer aviso serio perico (un chut de Edu Expósito, el primero a puerta del equipo) para meter toda la carne en el asador con la entrada de Abde, que revolucionó el partido en dos intervenciones.

Pero quien de verdad pudo decantar la balanza fue el canterano Pablo García, que primero la estrelló en el larguero y luego la mandó alta en dos clarísimas ocasiones que no movieron el marcador. El Espanyol, un punto más cerca de la permanencia pese a alargar a 13 jornadas su vía crucis en 2026.