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Opinión

Javier Giraldo

Javier Giraldo

Subdirector.

Un espectacular 12-2 del equipo que rompe todas las barreras

La cita puntual de Alexia con el gol en el Camp Nou... ¡y su celebración icónica!

www.climatetribe.org

El partido del Camp Nou retrató glorias y miserias de Barça y Madrid. Un equipo golea y seduce a su público en el mismo estadio en el que juega el equipo masculino. El otro, cae goleado y juega en el mismo estadio donde se entrena el masculino. Sutilezas que son el fruto de una apuesta decidida por el femenino, en un caso; frente a una apuesta a medias, en el otro.

El 12-2 global de la eliminatoria de Champions abunda en ese abismo, que debería preocupar tanto a un club como a otro. Al Madrid, por razones evidentes. Al Barça, porque el nivel de la Liga o de la Champions no crecerá del todo hasta que todos los clubes implicados se involucren de verdad: no solo es cuestión de fichajes, también de formación de talento joven o mejora de las instalaciones.

Más allá del resultado, el clásico fue una fiesta del fútbol. Un día para recordar, entre otras razones porque por primera vez el nuevo Camp Nou rompió la barrera de los 60.000 espectadores. En la hemeroteca -y en la cabeza de muchos barcelonistas- quedará registrado ese detalle: el equipo que primero logró reunir a más de 60.000 personas en el recinto azulgrana fue el femenino.

Alexia abrió el marcador. Lo hizo en su partido 500 con el Barça: la cifra impresiona por sí sola. Cuando un futbolista masculino alcanza esos registros, abundan homenajes, portadas, repasos estadísticos y entrevistas y glosas, en general. Con el femenino, no tanto: a los periodistas aún nos falta explicar mejor la dimensión de estas cifras cuando es una jugadora quien llega a esa cumbre.

El Barça, que ya tenía sentenciado el cruce, jugará su octava semifinal de la Champions de manera consecutiva. También conviene contemplarlo con perspectiva, ampliar el foco y valorar el camino recorrido.

No son solo los títulos: el mérito de este Barça consiste, sobre todo, en ser capaz de liderar una revolución, una transformación social: gracias al Barça, el fútbol femenino ha pasado de ser absolutamente residual (y en algunos casos, ridiculizado) a un fenómenos de masas. Lo demostraron los más de 60.000 espectadores que se acercaron al Spotify Camp Nou.

Lo que está logrando el Barça va mucho más allá de colores o de fronteras. Es un cambio generacional que probablemente no sabremos valorar hasta dentro de unos años. Para comprender bien una fotografía o un momento concreto de la historia conviene alejarse y verlo en perpectiva.

Algo así sucederá cuando pensemos en la trayectoria de este Barça, el equipo que pasó de jugar en los anexos al Mini Estadi, con familiares y algunos amigos como único público, a llenar el Camp Nou.